
*Tomado del DIARIO del SUR
San Juan de PASTO.
**Pablo Emilio y Libio José: 12 años en poder de las Farc
A los secuestrados los convirtieron en trofeos de guerra: Gustavo Moncayo Con celebraciones eucarísticas y actos simbólicos, ayer se oró por la salud, el bienestar y la liberación de los dos nariñenses secuestrados por las Farc, sargentos del Ejército Pablo Emilio Moncayo y Libio José Martínez Estrada, quienes llevan 12 años en cautiverio.
El profesor Gustavo Moncayo, padre de Pablo Emilio, estuvo en la Plaza de Nariño de la capital nariñense y con pancartas en mano pidió que se libere prontamente a todos los retenidos por la guerrilla.
En diálogo con DIARIO DEL SUR, el
'Caminante de la paz' como se conoce al profesor Moncayo, dijo que a los secuestrados los convirtieron en trofeos de guerra.
"Realmente sabemos que somos víctimas de esa pugna de poderes. Han tomado a los secuestrados, tal vez, como
trofeo de guerra entre las dos partes en conflicto:
Gobierno y Farc. Existe un tire y afloje de parte y parte, en donde los que llevan las de perder son los secuestrados y sus familias.
"Todo el sufrimiento que esto genera es demasiado grande", señaló Moncayo.
En cuanto a su presencia en Pasto dijo "simbólicamente estoy haciendo actos para llamar la atención del pueblo colombiano, de la lucha y la entrega de un padre que sin violencia está invitando a derrotar la violencia. Y qué mejor que hacerlo de esta forma, con un trabajo tal vez muy humano, muy sentido, para que la gente del país, por lo menos, sienta y se identifique con el drama que vive no sólo el profesor Moncayo sino miles de colombianos que de una u otra forma hemos sido víctimas de la violencia, llámese secuestro, desplazamiento, desapariciones forzadas, una cantidad de acciones que se cometen y que nos han marcado".
**Habilitar reunión**
El profesor Gustavo Moncayo hizo un llamado al Gobierno Nacional: "existe la necesidad de que en el menor tiempo posible se habilite una reunión con la senadora Piedad Córdoba, el alto comisionado para la paz, Frank Pearl; la Cruz Roja Internacional y la Iglesia. Así, tal vez, se defina cuál será la logística para la liberación de Pablo Emilio Moncayo y Josué Daniel Calvo, más los restos del capitán Guevara, para que sean entregados muy pronto. Pienso que es fundamental que se haga esa "reunión".
Por otra parte, ayer en horas de la tarde se celebró una misa en honor a Pablo Emilio Moncayo y José Libio Martínez en las instalaciones del Batallón Boyacá de la ciudad de Pasto, en la cual estuvieron presentes familiares y amigos de los secuestrados, además de altos mandos militares.
Sin noticias
Mientras por el lado del sargento Pablo Emilio Moncayo existen noticias de su pronta liberación por parte de las Farc, la cual en primera instancia se contemplaba para antes de finalizar este año pero ahora se habla de enero de 2010, por el lado de José Libio Martínez Estrada no se conoce nada acerca de cuándo recobraría su libertad.
"No hemos sabido nada sobre él desde la última prueba de supervivencia que recibimos hace tres meses", dijo a los medios de comunicación María Fanny Martínez, prima del militar secuestrado.
Igualmente, las Farc no han dado indicios de la liberación de Martínez que, junto con Moncayo, son las personas que más años llevan secuestradas en las selvas colombianas e, incluso, los militares que más tiempo han permanecido retenidos por un grupo armado ilegal en todo el mundo.
Al cumplirse 12 años de secuestro de estos nariñenses, ambas familias se reunieron recientemente en el municipio de Sandoná, donde exigieron una vez más al Gobierno y a las Farc facilitar la liberación de los dos militares.
Doce años de sufrimiento
Todos los medios de comunicación, tanto locales como nacionales e incluso internacionales, registran los 12 años de secuestro de los militares nariñenses, hecho que es repudiado en todo el planeta.
Doce años después, el fantasma del secuestro sigue vivo. El 21 de diciembre de 1997 las Farc, en un sangriento ataque al cerro de comunicaciones de Patascoy, asesinaron a 22 soldados y secuestraron a 18, de los cuales sólo Moncayo y Martínez aún permanecen retenidos en poder de la guerrilla.
Durante 15 minutos cerca de 300 guerrilleros atacaron a los uniformados del Batallón de Infantería de Boyacá. Cuatro años después, como parte de los acuerdos del Gobierno de Andrés Pastrana y las Farc, salieron de la selva y fueron liberados en Meta 242 uniformados, entre ellos 16 de los soldados secuestrados en Patascoy.
Ellos abrazaron la libertad a cambio de la excarcelación de 11 guerrilleros que en un helicóptero militar llegaron triunfantes a la antigua zona de despeje.
El entonces comisionado de paz, Camilo Gómez Alzate, recordó que en ese momento el país respiraba esperanza.
"Había avances positivos, desde el comienzo la idea era liberar a todos los secuestrados, pero a última hora se arrepintieron y no los entregaron a todos", precisó el ex funcionario.
Agregó que todo esfuerzo por la liberación de una persona es pequeño y que desde esos intentos de liberación no se ha observado una búsqueda real de ese objetivo.
Sin embargo, para estos colombianos el drama del secuestro no terminó con la liberación. Hoy, doce años después, el fantasma aún no se va y, como relata Sofía Martín, esposa del soldado Fabián Cerón, cada noche los atormenta.
"El está como perdido, no reacciona de forma coherente y la psicóloga ya me dijo que él no va a ser la persona que yo conocí antes del secuestro", sostuvo.
Igualmente, agregó que a ella le ha tocado trabajar y estar pendiente del hogar porque el ex militar, que recién liberado salió con ánimos y proyectos de trabajo, hoy ya no se entusiasma con nada.
Sandra Castillo y el uniformado Jorge Darío Bravo aún viven juntos, tienen una hija de 7 años, pero el ex militar poco la ve porque permanece ido, solitario… como secuestrado.
"El es un hombre alejado, tiene pesadillas, es agresivo, no soporta el ruido y por eso está muy alejado de la niña, no está en condiciones para estar con ella", precisó la madre.